Más allá del empate frente a Independiente Rivadavia, la tarde dejó un momento especial para Atlético Tucumán. Ramiro Paunero debutó como titular y Facundo Pimienta sumó sus primeros minutos en Primera División, dos historias que comenzaron hace varios años y que tuvieron su recompensa en el José Fierro.
A Paunero le mostramos una fotografía de cuando era apenas un niño, junto a su papá en la cancha de Atlético. La imagen lo emocionó de inmediato y reflejó todo el camino recorrido hasta llegar a este presente.
«Mucha felicidad. Fue algo que soñé siempre y gracias a Dios llegó el día.»

El lateral, que tuvo la oportunidad de ser titular por la inhibición que impidió la habilitación de Ignacio Galván, no ocultó su agradecimiento hacia quienes lo acompañaron durante todo el proceso.
«Sí, se lo dedico a toda mi familia. Gracias a ellos hoy estoy acá. Nunca me dejaron caer en los malos momentos y fueron una pieza fundamental.»
La historia de Facundo Pimienta también tiene detrás años de esfuerzo. Formado en las inferiores de Vélez, llegó a Atlético Tucumán siendo muy joven y encontró en el club el lugar para seguir creciendo hasta cumplir el sueño de debutar en Primera.
Durante la entrevista le mostramos una fotografía de 2019 junto a Valentín Gómez, hoy defensor del Real Betis, campeón con Vélez y futbolista que también integró seleccionados juveniles argentinos. La imagen despertó muchos recuerdos.
«Uff… aprendí un montón de cosas. Justo Vale es un amigo. Compartimos muchos procesos y muchos compañeros. De todos aprendí un poco y creo que el fruto de todo ese camino fue lo que viví hoy.»

En la charla posterior al partido, Pimienta también había definido qué significó este momento para él.
«Aprendí el sacrificio y a estar siempre a disposición. Me encariñé mucho con el club y debutar era un sueño.»
La emoción de los juveniles también fue compartida por Luciano Vallejo, otro futbolista surgido de las inferiores decanas. El defensor, que debutó en Primera el año pasado y hoy se ganó un lugar como titular tras la lesión de Gastón Suso, conoce mejor que nadie el esfuerzo que implica llegar al plantel profesional.
Por eso no dudó cuando le preguntamos qué significaba ver a sus excompañeros de Reserva cumplir el mismo sueño.
«Muy contento por ellos. La verdad que se lo merecen porque vienen laburando muy duro desde el año pasado. Estoy muy feliz por los dos.»
En un mercado de pases condicionado por las inhibiciones y con pocas posibilidades de incorporar futbolistas, Atlético Tucumán empieza a mirar cada vez más hacia sus inferiores. Y para Paunero y Pimienta, ese camino de años de sacrificio ya tuvo su recompensa: el sueño de vestir la camiseta del «Decano» en Primera División dejó de ser una ilusión para convertirse en realidad.
