Atlético Tucumán volvió a sumar fuera de casa. El equipo de Julio César Falcioni igualó 0-0 frente a Huracán en el estadio Tomás Adolfo Ducó, en un encuentro muy disputado, con escasas situaciones de gol y en el que el «Decano» volvió a mostrar una de las principales virtudes de este inicio de campeonato: la solidez defensiva.
El desarrollo fue parejo desde el comienzo. Huracán intentó asumir el protagonismo con la posesión de la pelota, pero se encontró con un Atlético bien plantado, compacto entre líneas y dispuesto a cerrar los espacios para salir rápido de contraataque.
El «Globo» tuvo mayor tiempo el balón, aunque le costó muchísimo transformar ese dominio en situaciones claras. La última línea tucumana respondió con firmeza y volvió a tener en Luis Ingolotti a un arquero seguro cada vez que el local logró acercarse con cierto peligro.
.Atlético también sufrió una baja sensible antes del descanso. Leandro Díaz sintió una molestia muscular y debió abandonar el campo de juego a los 38 minutos. En su lugar ingresó Nicolás Laméndola, quien volvió a sumar minutos después de una semana marcada por las negociaciones de su frustrado pase a Newell’s.
La lesión del «Loco» obligó a Falcioni a modificar rápidamente el plan ofensivo. Laméndola intentó aportar desequilibrio por las bandas y tuvo una de las aproximaciones más claras del «Decano» en el complemento, aunque el equipo volvió a evidenciar dificultades para generar situaciones de peligro.
En el complemento, Huracán adelantó aún más sus líneas y buscó romper el cero con variantes desde el banco, pero siguió chocando contra una defensa tucumana que respondió con orden y concentración. Atlético, por su parte, sostuvo el plan de partido, esperó su oportunidad y administró con inteligencia un encuentro que nunca se descontroló.
Si bien desde lo futbolístico no fue un espectáculo atractivo, el empate deja un saldo positivo para el «Decano». Después del triunfo en Santiago del Estero, volver a sumar como visitante en una cancha siempre complicada le permite seguir alimentando la confianza y estirar su invicto en el comienzo del Clausura.
Quizás el equipo todavía deba crecer en generación de juego y peso ofensivo, pero empieza a construir una identidad. Atlético volvió a mostrarse sólido, comprometido tácticamente y difícil de superar, una base importante para un plantel que atraviesa un semestre complejo desde lo institucional y que sabe que cada punto puede ser determinante en la lucha por sus objetivos.
