San Martín de Tucumán comenzó la segunda rueda de la Primera Nacional con un triunfo muy trabajado. El Santo derrotó 1-0 a Patronato en el estadio Presbítero Bartolomé Grella gracias al gol de Álvaro Veliez, sumando tres puntos fundamentales para mantenerse en la pelea por los puestos de arriba de la Zona A.
El equipo tucumano mostró una imagen sólida y volvió a demostrar que sabe jugar esta clase de partidos. Sin sobrarle demasiado, fue inteligente para manejar los tiempos, golpeó en el momento justo y luego defendió la ventaja con orden y personalidad.
En el banco de suplentes, Alejandro Orfila continúa dándole forma a un equipo que, de a poco, empieza a mostrar su identidad. San Martín todavía tiene aspectos por mejorar, sobre todo en la generación de juego, pero dejó una sensación positiva en una cancha siempre complicada y ante un rival que hizo del partido una batalla física.
La diferencia la marcó Álvaro Veliez, que volvió a responder cuando el equipo más lo necesitó. Su gol terminó siendo suficiente para que el Ciruja regresara de Paraná con una victoria que vale mucho más que tres puntos, porque permite empezar la segunda parte del campeonato con confianza y renovar la ilusión de pelear por el ascenso.
Todavía queda un largo camino por recorrer y el torneo recién comienza a entrar en su etapa decisiva. Sin embargo, ganar de visitante siempre suma, y mucho más cuando el objetivo sigue siendo el mismo: volver a Primera.
San Martín cumplió con su tarea, festejó lejos de Tucumán y dio el primer paso de una segunda rueda en la que buscará ser protagonista hasta el final.
