Las inhibiciones, la falta de refuerzos, los juveniles que empiezan a ganar terreno, un estadio que muestra el paso del tiempo y un presente futbolístico que todavía no despega. Atlético Tucumán atraviesa uno de los momentos institucionales más delicados de los últimos años y, en la previa del empate ante Independiente Rivadavia, el clima alrededor del José Fierro reflejaba esa preocupación.
Sin embargo, entre las dificultades también aparece un sentimiento que el hincha decano parece no querer perder: la esperanza.
Santiago, uno de los simpatizantes que se acercó al Monumental, eligió mirar hacia adelante y respaldar al plantel y al cuerpo técnico.
«Es un momento dificil el que está pasando el club, pero creo que entre todos podemos revertir la situación. Hoy afianzamos la confianza en el equipo y en el técnico. Esperemos tener buenos resultados.»
Lejos de los cuestionamientos, el mensaje apuntó a acompañar en un contexto complejo, donde los problemas deportivos se mezclan con las dificultades económicas e institucionales que atraviesa la institución.
Otro de los aspectos que dejó este comienzo de campeonato fue la fuerte presencia de futbolistas surgidos de las inferiores. La convocatoria de juveniles como Ramiro Paunero, Granillo y otros chicos del club despertó una ilusión especial entre los hinchas.
Santiago también destacó esa decisión.
«Contento, porque son chicos del club. Está bueno que les den la oportunidad para que se vayan ganando su lugar en Primera.»
En un mercado de pases condicionado por las inhibiciones y con escaso margen para incorporar futbolistas, Atlético encontró en sus divisiones inferiores una alternativa para afrontar el inicio del torneo.
El presente está lejos de ser el ideal y los desafíos son muchos. Pero, al menos por ahora, el hincha sigue respondiendo de la misma manera: acompañando, confiando y esperando que el club encuentre el camino para salir adelante.
