El estreno de Los Pumas en el Nations Championship dejó más dudas que certezas. En el estadio Mario Alberto Kempes de Córdoba, el seleccionado argentino cayó 47-38 frente a Escocia en un partido donde la reacción del final apenas sirvió para maquillar un resultado que, por momentos, reflejó una clara superioridad del conjunto europeo.
El equipo dirigido por Felipe Contepomi nunca terminó de sentirse cómodo en el partido. Desde el comienzo se lo vio incómodo, lento en la circulación y con muy pocas incidencias ofensivas. Cada intento de imponer condiciones chocó con una Escocia que fue práctica, intensa y extremadamente eficaz cada vez que tuvo la pelota.
Los Pumas comenzaron golpeando primero, pero la respuesta escocesa fue inmediata. Con el correr de los minutos, el conjunto del Cardo se adueñó del encuentro gracias a su velocidad para mover la pelota, la contundencia en el contacto y una enorme efectividad para aprovechar cada error defensivo argentino. Al descanso, la visita ya había logrado dar vuelta la historia y en el complemento terminó de construir una ventaja que llegó a ser prácticamente indescontable.
Recién en el tramo final apareció una reacción del seleccionado nacional. Dos tries en los últimos minutos permitieron decorar el marcador y sumar un punto bonus ofensivo, aunque nunca alcanzaron para poner en verdadero riesgo el triunfo escocés. Más allá del esfuerzo final, la sensación fue que Argentina estuvo siempre un paso por detrás de su rival.
Más allá del resultado, la principal preocupación pasa por el funcionamiento. Se vio un equipo con poca dinámica, sin la agresividad que suele caracterizarlo y con dificultades para imponer su ritmo. En ataque costó generar situaciones claras, mientras que en defensa aparecieron espacios que Escocia explotó con enorme inteligencia.
El conjunto europeo dio una verdadera muestra de rugby moderno: intensidad, precisión y mucha velocidad para transformar cada recuperación en una situación de peligro. Argentina, en cambio, alternó buenos pasajes con largos momentos de desconexión y nunca logró meterse definitivamente en el partido.
Todavía queda mucho torneo por delante y margen para corregir, pero el debut dejó una señal de alerta. Si Los Pumas pretenden ser protagonistas en este Nations Championship, deberán recuperar rápidamente la intensidad, la solidez defensiva y la agresividad con la que acostumbran competir ante las mejores selecciones del mundo.
La revancha llegará el próximo fin de semana cuando Argentina enfrente a Gales el proximo sábado en San Juan. Será una buena oportunidad para mostrar una versión completamente distinta y dejar atrás un estreno que dejó más preguntas que respuestas.
