En el último encuentro frente a Jordania, Lionel Messi volvió a escribir una página dorada en su historia personal al marcar un gol de tiro libre que no solo selló el 3-1 definitivo, sino que lo convirtió en el primer jugador en anotar en siete partidos consecutivos de Mundiales. Pese a haber comenzado el torneo con algunas molestias físicas, el capitán argentino demostró que su capacidad de resolución sigue siendo el factor diferencial que mantiene a la Albiceleste como una de las grandes candidatas al título.

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