El delantero, de 33 años, vuelve al club donde dio sus primeros pasos en la máxima categoría del fútbol argentino. Tras su salida construyó una extensa carrera con pasos por Almirante Brown, Quilmes, Independiente, Xolos de Tijuana, Lanús y Unión de Santa Fe, acumulando experiencia tanto en el fútbol argentino como en el exterior.
En diálogo con los medios oficiales del club, Canelo no ocultó su felicidad por vestir nuevamente la camiseta celeste y blanca.
«Es un momento que deseé mucho. Estoy muy contento de estar acá, en un club que admiro desde chico.»
El atacante también destacó el vínculo que mantiene con Julio César Falcioni, entrenador con el que debutó en primera.
«Hablé con Julio por teléfono y mañana voy a estar en mi primera práctica. Él es muy importante para mí, fue quien me llevó a Primera División y con quien debuté.»
Pero la frase que seguramente más llegará al hincha fue la que dejó al hablar de su sentimiento por Atlético.
«Soy hincha del club, fui a las caravanas cuando ascendió, lo vivo como un hincha más y me voy a tirar de cabeza si hace falta.»
Atlético necesitaba incorporar un delantero con urgencia y la llegada de Canelo apunta justamente a reforzar un sector del campo donde el equipo venía mostrando falencias. Su experiencia y conocimiento del club aparecen como dos aspectos que ilusionan de cara a un semestre que será muy exigente.
Sin embargo, su debut todavía deberá esperar. El «Decano» continúa inhibido y, mientras esa situación no se resuelva, los refuerzos no podrán ser habilitados para competir oficialmente. Si bien es muy probable que Canelo comience a entrenarse de inmediato e incluso acompañe al plantel cuando viajen a Santiago del Estero para su próximo compromiso, todo indica que difícilmente pueda estar disponible para el encuentro del jueves.
En medio de un presente complejo, Atlético suma una cara conocida y un futbolista que promete compromiso desde el primer día. Ahora, el desafío será resolver los problemas administrativos para que ese regreso tan esperado pueda trasladarse, cuanto antes, al campo de juego.
