Atlético Tucumán ya tiene a su primera incorporación para el Torneo Clausura. Se trata de Julián Fernández, mediocampista central de 31 años, que llegó a préstamo desde Palestino de Chile, sin cargo y sin opción de compra por los próximos seis meses. Tras superar la revisión médica, firmó su contrato y se sumó de inmediato a los entrenamientos en el complejo de Ojo de Agua.
Su llegada responde a una necesidad concreta del plantel. Con la salida de Javier Domínguez, Julio César Falcioni perdió a un volante de equilibrio y la dirigencia salió rápidamente al mercado para cubrir ese puesto. Fernández aparece como un futbolista de experiencia, con recorrido en el fútbol argentino y chileno, acostumbrado a jugar como volante central, aunque también puede desempeñarse unos metros más adelantado en el mediocampo.
Quienes siguieron su carrera lo describen como un mediocampista de mucho despliegue, intenso para la recuperación, firme en la marca y con buena capacidad para iniciar el juego desde el círculo central. En Palestino fue una pieza importante durante la última temporada, disputando 27 encuentros oficiales, y llega con ritmo de competencia.
Sin embargo, su presencia no podrá resolver de inmediato uno de los principales problemas del «Decano». La inhibición que pesa sobre el club impide, por el momento, habilitar a los refuerzos, por lo que Fernández deberá esperar a que la institución regularice su situación para quedar a disposición de Falcioni.
Mientras tanto, Atlético continúa trabajando para levantar la inhibición y seguir reforzando el plantel. La búsqueda apunta ahora a incorporar un defensor central y un delantero de área, con el objetivo de completar un mercado de pases que recién comienza.
